Me dejaste con un gusto tan diferente
distinto a todos, tan parecido a ninguno,
con la fina claridad que perdura en la mente
y el aire etèreo que dejò atràs lo seguro.
Me dejaste con el roce sincero e indescifrable
producto inèdito de tus manos tranquilas,
simple realidad que lo hace mas deseable
cuando miras mis ojos en derredor de mis pupilas.
Me dejaste la marca y eso no se pregunta
donde el sol obstruyò mis màgicos poemas,
en tu alma escritos donde todo lo abunda
y promete incluir el resabio de mis penas.