AMOR MÍO Cuando la fuerza crece así como una ilusión que se desborda, y el corazón se hace tan pequeño que latir es un sismo en un volcán, una represa a punto de colapsar: todo eso puede ser ocasionado por ti. Pero cuando esa fuerza es propia, como el respiro de un recién nacido, el orgullo propio de sentir, la cúpula de los pensamientos, el entendimiento de la verdad: ¡no hay nada que te recorra más! Más ardiente que la sangre — no la que brota, sino la que eleva el espíritu—. Es la vida, el propósito de este regalo, que comprueba el valor de existir, nuestro propósito, un legado formidable. LGabrielGross
Es la vida el.proposito de este regslo. Muy bien amigo. Excelente poesia