Busqueda Avanzada
Buscar en:
Título
Autor
Poesía
Todos
Ordenar por:
Mas recientes
Menos reciente
Más vistas
Defecto
Poema
Categoría: Sin Clasificar

Converso con una felicidad que no reconozco

Hoy me siento a conversar con la felicidad.
Llegó sin avisar, no esperaba su visita.
Entró con naturalidad, sin tocar la puerta...
como si siempre hubiera sabido
que aquel lugar también le pertenecía.
Cuando estuvo frente a mí, 
la miré durante unos segundos y le dije: 
No te reconozco. Te pareces demasiado poco
a esa imagen que creí tener de ti…
Sonrió con una mueca pronunciada.
y esperó unos instantes antes de responder.
Entonces le pregunté por qué siempre 
me había sido esquiva,
No fui yo quien huía, me dijo.
Estaba en el café que se enfriaba,
mientras una conversación alargaba la tarde
y hasta en esos mates largos que tomabas
pensando cual sería el tema de tu próxima poesía.
Estaba en el consejo que diste con apuro,
en la risa que no guardaste, y hasta en esa mano 
que no quisiste sostener un instante más.
Estaba también en la lluvia que te obligaba a detenerte, 
pensar un poco más despacio,
en el abrazo que dabas sin medir el tiempo,
en el silencio que no necesitó palabras.
En el cansancio de quién hizo lo que pudo, 
sin saber si alguna vez sería suficiente.
Pero tus ojos perseguían relámpagos,
y yo siempre he preferí la paciencia y la calma.
Nunca llegaste a escuchar mis pasos, 
Era porque llegaba descalza, 
con el vestido humilde de las pequeñas cosas.
Me buscabas en los aplausos, en las victorias,
en los abrazos que no llegaron,
en los días perfectos que nadie ha vivido……
Ahí quise interrumpirla, preguntando, 
si en otro momento volvería?
Mirándome sin reproche respondió:
Nunca me fui del todo.
Siempre fuiste tu quien devorabas los días 
persiguiendo un horizonte un paso más allá.
Y cuando creías que me iba, 
pensabas que nunca había llegado.
Y aun así hoy vuelvo a sentarme frente a ti…
De golpe la mesa se llenó de silencios
Un sorbo improvisado me anuncia
que el agua del mate se había enfriado… 
Entonces comprendí que Ella 
no había llegado para quedarse.
Pero no tampoco explicó sus razones…
Sin decir una palabra me pidió que respirara,
que no la persiguiera.
Entonces entendí que no venía de lejos.
Venía apenas de un lugar más adentro:
de esa sonrisa que asoma sin permiso,
de esta pequeña paz que de pronto me habita,
de ese secreto modo de mirar con otros ojos.
Quizás aquello que llamaba felicidad 
nunca había sido aquello que esperaba encontrar.
Quizás tenía otra forma, otro nombre,
otra manera de quedarse. una manera distinta
de mirar lo que antes pasaba de largo.
Tal vez por eso, cuando levanté la vista,
la silla de enfrente ya estaba vacía.
No supe si se había ido o simplemente 
Si había dejado de necesitar que la reconociera.
Así en silencio, y sin mas explicaciones,
volví a llevarme el mate frío a los labios,
mirando cómo la vida, por un instante,
dejaba de pedirme que la buscara.
Me quedé allí, sin pedirle que se quedara,
conversando por primera vez 
con el silencio de una felicidad
que no necesitaba prometerme nada.

 

Datos del Poema
  • Código: 397530
  • Fecha: 23 de Septiembre de 2026
  • Categoría: Sin Clasificar
  • Media: 0
  • Votos: 0
  • Envios: 0
  • Lecturas: 66
  • Valoración:
Datos del Autor
Nombre: NOZZ
País: ArgentinaSexo: Masculino
Fecha de alta: 25 de Agosto de 2009
Ver todas sus poesías
Comentarios


Al añadir datos, entiendes y Aceptas las Condiciones de uso del Web y la Política de Privacidad para el uso del Web. Tu Ip es : 216.73.216.110

2 comentarios. Página 1 de 1
EDCELIN
invitado-EDCELIN 27 de Septiembre de 2026

Frente a una silla vacía que nos acostumbramos a mirarla acompañados donde el silencio acompaña en un recuerdo. EXCELENTE.

Carlos Caicedo
Carlos Caicedo 27 de Septiembre de 2026

Es la distancia que se ensanchar para dejarnos solo huellas qué flagelan. Con tragos fríos y amargos que laceran ante un amor que se marchita. Muy bien NOZZ

© HGM Network S.L. || Términos y Condiciones || Protección de datos | Política de Cookies