Hoy el cielo en el alma se viste de gris, un viento callado suspeded el aire, y está bien no tener una sonrisa feliz, está bien abrazar el dolor sin desaire, las nubes más densas y el frío del día, no vienen a quedarse, solo van de pasada, recorren la tierra con su melodía hasta que la luz vuelva de madrugada, Como el árbol firme qué aguanta la lluvia, qué guarda en la sombra su fuerza callada confía en el tiempo qué la pena alivia, y en el sol que regresa tras la madrugada, permite al silencio cuidar tus latidos, descansa las alas abriga el calor, qué aún en la noche de caminar perdidos, habita en tu pecho la paz y el amor
Hermosa poesía. Cuándo se hace gris la vida, sacamos esa luz perpetua del interior. Nada es para siempre. Enhorabuena