Mis lágrimas, agua del dulce paladar del dolor...
entre quejidos que serán las melodias de mi rencor.
Tinieblas con mi amanecer,
al despertar y saber que no te puedo ver.
Renunciaré a gritar mi libertad de amar,
pero a ella sé que nunca lograré renunciar.
Y nadie tocará en mí ese rincon en el que quizá te guardo impenetrable al paso de cada año.
No hablaré aquello que desconozca, y con mi tenue calma,escucharé cada palábra,y lo que ellas me provocan.
Recorreré cada kilómetro, tan solo para sacarte una sonrisa
y que en ti la guardes.
No me judges si no llego a compenetrar el cielo con el mar,
ese que nos separa y que no deja mi herida curar.
No me cansaré de repetirme que ayer el orgullo me costó tragar...en aquella larga noche que tampoco me dejó soñar.
Con cada nota el esmerado olvido se hace esperar,
carente de sentido y sobrado de bondad.
MªAngeles Campos Paniagua 25/7/06
Me gusto mucho el final, fue la parte que mas imagenes me trajo a la mente y hasta melancolia. La musica es ideal para la poesia, haz dado justo. Saludos!