Corazón, dos años no pasaron vanamente,
en el tercero vine seguro ha comprobar
que rebosas inagotable encanto de alabar;
Con calida ternura mantendré en la mente.
Habéis tocado fibras crecidas en mi campo,
con tu angelical mirada, su trascendencia
revivió amplias latitudes de otros tiempos
en los que triste luche por mi inocencia.
Radiante de hermosura en júbilos desborda
tu sonrisa y los fulgores del rayo de tu pelo
iluminan felices días del amor que anhelo,
falta saber en verdad si tu voluntad acuerda.
Vi pasar el viento frente a tu ventana
nunca se detuvo, no sabia que ahí vivías,
ahora como aromas pasea la mañana
ansiosa porque formemos una historia.
¡No se que esta pasando! Profundo suspiro
al tocar con los labios tus calidas mejillas,
no contengo este raudo fuego en las orillas,
gozo de dicha por la mujer que admiro.