Mi palabra, mi fuerza exhala
la sílaba inacabada
se organiza en la antesala
de tu forma de ser alada.
Tu rostro exultante
no me aflige, me ayuda
de una manera constante
sin exceso de duda.
Y así, con tan solo mirarte,
me ofreces con gran algarada
el nuevo talabarte
en cada nueva alborada.
Puedo llamarte amor,
posiblemente sea ilusión,
más no creo en el clamor,
que ofrece la pasión.
Me conformo y no me arrepiento
de poder sin saber,
que existes en este momento
y es hoy y no ayer
que te digo sin abatimiento
que te quiero con gran acrecer
Enrikt
Noceda corrigió su poesía y censuró el comentario donde se señalaban sus gruesos errores. Fue avisado por Kintal, que tambien es censora y borraron ambos los comentarios donde se verificaban errores tremendos.