De todos los que dicen ser amantes
yo soy el prototipo. Soy por vicio,
a cambio de mi propio sacrificio,
amante y además sin atenuantes.
En esto del amor el ser constantes
requiere de pasión y de ejercicio.
Amar, por siempre amar, sin desperdicio,
sin método ni formas delirantes.
Amar sencillamente manteniendo
la santa ingenuidad en la mirada
y el alma liberada de presiones.
No es fácil, claro está. Yo lo comprendo,
y menos cuando llevas una espada
que puede lesionar los corazones.
Heriberto Bravo Bravo SS.CC