Soy una aventurera en mi propio mundo, escalando montañas, transitando senderos que el mundo me ha destinado. Hoy me detengo para observar el camino que se va uniendo al tuyo. Sé que nada será fácil, así como no lo fue cuando empecé a dar mis primeros pasos, pero este es el presente, y el sol cae sobre mis hombros, iluminándome hacia ti. ¿Qué será de nosotros? No lo sé, pero hoy estoy feliz de haberte cruzado.
Así que sosténme sin miedo y ciegamente, porque aquí no existen adivinos ni futuro; solo existe el hoy, y el hoy somos nosotros. Hoy te quiero tanto, y tanto parece poco. De tanta felicidad me dan ganas de saltar, pero la experiencia me ha enseñado a disfrutar la felicidad a pasitos. Así que hagamos esto lentamente, porque el hoy es maravilloso.