Los caminos ribereños de mi ensueño
que solía transitar allá en mi infancia,
muy grabados están en el recuerdo,
al mirarlos me invade la nostalgia.
Las Aguas cristalinas suavemente
albergan en su seno lindos peces,
con moluscos adornando su sendero
y las plantas con la sombra lo enternecen.
Mariposas aletean sus figuras
mirándose en espejo natural
exhibiendo atrevidos coloridos,
saludando unas flores de mural.
Los pozos azulados, exóticos,
suprema la belleza que atesoran,
un espacio tan lindo que domina
tanto; que parejitas se enamoran.
Los pájaros entonan sus canciones
románticas con son de sinfonía,
recuerdos cariñosos ya me invaden
llenando de frescura el alma mía.
La brisa se devuelve en este instante
con ecos de la musa acariciar,
por este paraíso alucinante
que invita con ternura a meditar.