Después de tantos años
es bueno reconocerte
tranzar con la liturgia
de escucharte y conmoverse...
Y aún, despidiendo con un beso
la real fase de una profesía
convengamos que aún sin regreso
hemos dado parte de una vida...
y es por lo tanto el desespero
de hallar rutas bifurcadas.
hallazgo, sendero, y ese te quiero
que perdura presto, cara a cara...
Y decirte, que has sido
en mi historia
el centro hacedor de planes
concretados,
tres latidos, que nacieron
con la gloria
de una lágrima en tu vientre
congraciado...
Y después de tantos años
con la pureza de una simple
lejanía,
aprender que no hay
tales desengaños
pues ese sentimiento
está donde ayer...aún lo tenías!