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Cantares homenaje a Machado y a Serrat

Cantares. Homenage a Machado y Serrat. Verticales: todo pasa y todo queda. Pero lo nuestro es pasar. Pasar haciendo caminos. Caminante son tus huellas el camino y nada más. Golpe a golpe, verso a verso. Todo es empezar. O a verlas pasar. De orden o por menos. O a cumplir, o a obligar. Perder o ganar, da igual. A menudo se juzga mal la historia. Se siente la pena del alma pasar. Aunque no se la pueda obligar a tomar un camino. Yo soy un punto entre líneas. También soy un ser normal. O algo queda que se le parece. Doy lo que tengo y nada más. O quito la pena al acompañar en la distancia. Quiero explicar mi expresión. Una mirada inerte. Es algo más que facial. Doy aire para respirar. Antes de ver a alguien flaquear. Porque no quiero falsear. Es que no puedo volver a fallar. Romper la baraja y no sacar la navaja. Os brindo la suerte en la adversidad. Las prebendas nos importan. O de lo contrario hay que pagar. Ni de lejos se equipara. Una premisa es una orden. Es como volver a empezar. Soplar un verbo inverso. Talento es volver a probar. Robar es ajeno y tornar a probar. O querer ganar robando. Eso que no te pertenece. Solo, tan solo déjalo pasar. Por dar un espacio al vacío. Aumentar la distancia apropiada. Socavar por un nuevo derrotero. Auyentar los malos espíritus. Repeler la adversidad, y a velas verlas apagar Porque buscar problemas. A sabiendas que conducen a la nada. Sentir es vivir. Amar es sentir. Rabiar es odiar, y echarlo todo a rodar. Hermanos, todos somos hermanos. Aunque lo dispar no se pueda disipar. Con el beneplácito todo es más sencillo. Intensa es la condena que no se ha de pagar. Esperanza se llamaba a la súplica. No se paga nada por nadar. Dando fe, o tomando café. O a sentarse a ver si aparece el sol de madrugada éste nuevo amanecer. Con "h" de humor. A ser gran dilo cuente. Menos cavado que puente. Inmerso en las aguas del mar del mal. No temo dejar de respirar. Obviada la adversidad. Solo nos resta esperar. Caminos sobre la mar. Lapso Nunca perseguí la gloria. Ni dejar en la memoria de los hombres mi canción. Yo amo los mundos sutiles. Ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón. Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar. Bajo el cielo azul, temblar. Súbitamente y quebrarse. Nunca perseguí la gloria. Como se come una coma. A menudo se suele pensar.. Más o menos centrado en ideas. Inverosímiles o descabelladas. No niego cerrar las frases con puntos. Apenas queda tinta para finalizar. Nada como volver al principio. Todo o nada para comenzar. Es la promesa interminable. Soy una llama sin tilde. O una frase sin ton ni son. No soy una obra, soy el telón. Tú sabes opinar sin emoción. Un toma y daca, a discreción. Salvo una salvedad se salva. Hueco, todo resuena con el eco. Un nuevo amanecer despierta tu voz. En el umbral de otra noche. La llama que calienta se apaga. Los peros y los poros crecen. A colación nos brinda comezón. Saca la cabeza de la almohada. Encima de la mesa puede haber vino. La causa vecina se avecina. Con prisa o con tesón. A ciencia cierta o sin razón. Mi causa puede estar perdida. Ignoro la perfídia, no quiero ver. Nunca más a la deriva. O volver a pescar otra mentira. Y si me trago un sapo pido más. Nublado está el día, que feo es. A ratos se me olvida. Dando palos de ciego a tientas. A veces pienso que no soy normal. Me siento socavado al aire. A veces me atañe con creces. Solapo una con otra, y aparece un lapso. Lapso Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás. Se ve la senda que no se ha volver a pisar. Caminante no hay camino. Sino estelas en la mar. Hace algún tiempo en ese lugar. Donde hoy los bosques se cubren de espinos. Se oyó la voz de un poeta gritar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gracias al cielo por apuntar. Os lo debo de ahuyentar. Lo que debo, he de pagar. Porque la deuda se debe acabar. Es ley de vida, algo aguerrido, lo vivido. Al tanto por cuanto, cuatro más. Gargantas sonando en la adversidad. Oprobio seguro, de atar. Las veces que menos por las que más. Parece un cuento chino . Eso que se asemeja a lo que no es. Vuelta al redil, volver a la paz. Es como afilar una sierra dentada. Razón de odio para amar. Supervivencia y nada más. Ostentoso, estentóreo y destacable. A un supuesto devenir en la debacle. Viendo la luz apagarse tras aparecer. En estado sinestésico incurable. Riendo y llorando todo al tiempo. Soñando despierto esperando a la vez. O añorando y volviendo a llorar lo que no se ve. Lapso Murió el poeta lejos del hogar. Le cubre el polvo de un país vecino. Al alejarse le vieron llorar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gimiendo a la noche para envejecer. O dando de alta al amanecer, cada mañana Lo que se tercie se tiene que dar. Porque ahora pinta más que el ayer. Es la ley que impera, empero en la vida. A menudo me recuerdo así. Golpeando con los pies por los suelos. Oteando los caminos hueso a hueso. La linde se acaba, pero no así el camino. Por doquier, por antonomásia. Esperando sin prisa otra vez, otra madrugada. Verano o invierno da igual. Es la marca que dicta la hora. Reloj, tú que riges los tiempos.. Solo tú, puedes decidir cuando es ahora. Oficio por vicio no es de agradecer. Al tanto por cuanto y poco más. Ver, oír, callar, sentir. Es la premisa que debo seguir. Raro de comportar, raro de rareza, pereza. Sibilino o inadecuado saber estar. O conspícuo como inaceptable lapso. Lapso Cuando el jilguero no puede cantar. Cuando el poeta es un peregrino. Cuando de nada nos sirve rezar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gracias vida a tus lindas gracias. Olvido con frecuencia mi mal estar. La vida es una consecuencia ingrata. Pero lo que no mata engorda. Es como una nube de algodón de azúcar que sabe a poco, o a nada.. A veces supera el color al sabor. Genial, no se puede operar mejor. O si no, que se demuestre lo contrario. Lo que se da ya no se quita. Porque obedece al recibo que paga la razón. Es de ley, no caer en el olvido. Vomitando las letras escupes las palabras. En cursiva adecuada aunque parece cursi. Respondiendo con perícia nominal. Seguro que se llega a buen puerto, ortografía. O ser náufrago sobre una mar salada de plata. A veces lo que parece no es lo real. Volviendo al caso no casa. Es importante no importar nada. Responder con mesura a lo justo. Sorprender a la primera de cambio. O que dios me perdone la blasfemia. Cantares. Homenage a Machado y Serrat. Verticales: todo pasa y todo queda. Pero lo nuestro es pasar. Pasar haciendo caminos. Caminante son tus huellas el camino y nada más. Golpe a golpe, verso a verso. Todo es empezar. O a verlas pasar. De orden o por menos. O a cumplir, o a obligar. Perder o ganar, da igual. A menudo se juzga mal la historia. Se siente la pena del alma pasar. Aunque no se la pueda obligar a tomar un camino. Yo soy un punto entre líneas. También soy un ser normal. O algo queda que se le parece. Doy lo que tengo y nada más. O quito la pena al acompañar en la distancia. Quiero explicar mi expresión. Una mirada inerte. Es algo más que facial. Doy aire para respirar. Antes de ver a alguien flaquear. Porque no quiero falsear. Es que no puedo volver a fallar. Romper la baraja y no sacar la navaja. Os brindo la suerte en la adversidad. Las prebendas nos importan. O de lo contrario hay que pagar. Ni de lejos se equipara. Una premisa es una orden. Es como volver a empezar. Soplar un verbo inverso. Talento es volver a probar. Robar es ajeno y tornar a probar. O querer ganar robando. Eso que no te pertenece. Solo, tan solo déjalo pasar. Por dar un espacio al vacío. Aumentar la distancia apropiada. Socavar por un nuevo derrotero. Auyentar los malos espíritus. Repeler la adversidad, y a velas verlas apagar Porque buscar problemas. A sabiendas que conducen a la nada. Sentir es vivir. Amar es sentir. Rabiar es odiar, y echarlo todo a rodar. Hermanos, todos somos hermanos. Aunque lo dispar no se pueda disipar. Con el beneplácito todo es más sencillo. Intensa es la condena que no se ha de pagar. Esperanza se llamaba a la súplica. No se paga nada por nadar. Dando fe, o tomando café. O a sentarse a ver si aparece el sol de madrugada éste nuevo amanecer. Con "h" de humor. A ser gran dilo cuente. Menos cavado que puente. Inmerso en las aguas del mar del mal. No temo dejar de respirar. Obviada la adversidad. Solo nos resta esperar. Caminos sobre la mar. Lapso Nunca perseguí la gloria. Ni dejar en la memoria de los hombres mi canción. Yo amo los mundos sutiles. Ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón. Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar. Bajo el cielo azul, temblar. Súbitamente y quebrarse. Nunca perseguí la gloria. Como se come una coma. A menudo se suele pensar.. Más o menos centrado en ideas. Inverosímiles o descabelladas. No niego cerrar las frases con puntos. Apenas queda tinta para finalizar. Nada como volver al principio. Todo o nada para comenzar. Es la promesa interminable. Soy una llama sin tilde. O una frase sin ton ni son. No soy una obra, soy el telón. Tú sabes opinar sin emoción. Un toma y daca, a discreción. Salvo una salvedad se salva. Hueco, todo resuena con el eco. Un nuevo amanecer despierta tu voz. En el umbral de otra noche. La llama que calienta se apaga. Los peros y los poros crecen. A colación nos brinda comezón. Saca la cabeza de la almohada. Encima de la mesa puede haber vino. La causa vecina se avecina. Con prisa o con tesón. A ciencia cierta o sin razón. Mi causa puede estar perdida. Ignoro la perfídia, no quiero ver. Nunca más a la deriva. O volver a pescar otra mentira. Y si me trago un sapo pido más. Nublado está el día, que feo es. A ratos se me olvida. Dando palos de ciego a tientas. A veces pienso que no soy normal. Me siento socavado al aire. A veces me atañe con creces. Solapo una con otra, y aparece un lapso. Lapso Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás. Se ve la senda que no se ha volver a pisar. Caminante no hay camino. Sino estelas en la mar. Hace algún tiempo en ese lugar. Donde hoy los bosques se cubren de espinos. Se oyó la voz de un poeta gritar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gracias al cielo por apuntar. Os lo debo de ahuyentar. Lo que debo, he de pagar. Porque la deuda se debe acabar. Es ley de vida, algo aguerrido, lo vivido. Al tanto por cuanto, cuatro más. Gargantas sonando en la adversidad. Oprobio seguro, de atar. Las veces que menos por las que más. Parece un cuento chino . Eso que se asemeja a lo que no es. Vuelta al redil, volver a la paz. Es como afilar una sierra dentada. Razón de odio para amar. Supervivencia y nada más. Ostentoso, estentóreo y destacable. A un supuesto devenir en la debacle. Viendo la luz apagarse tras aparecer. En estado sinestésico incurable. Riendo y llorando todo al tiempo. Soñando despierto esperando a la vez. O añorando y volviendo a llorar lo que no se ve. Lapso Murió el poeta lejos del hogar. Le cubre el polvo de un país vecino. Al alejarse le vieron llorar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gimiendo a la noche para envejecer. O dando de alta al amanecer, cada mañana Lo que se tercie se tiene que dar. Porque ahora pinta más que el ayer. Es la ley que impera, empero en la vida. A menudo me recuerdo así. Golpeando con los pies por los suelos. Oteando los caminos hueso a hueso. La linde se acaba, pero no así el camino. Por doquier, por antonomásia. Esperando sin prisa otra vez, otra madrugada. Verano o invierno da igual. Es la marca que dicta la hora. Reloj, tú que riges los tiempos.. Solo tú, puedes decidir cuando es ahora. Oficio por vicio no es de agradecer. Al tanto por cuanto y poco más. Ver, oír, callar, sentir. Es la premisa que debo seguir. Raro de comportar, raro de rareza, pereza. Sibilino o inadecuado saber estar. O conspícuo como inaceptable lapso. Lapso Cuando el jilguero no puede cantar. Cuando el poeta es un peregrino. Cuando de nada nos sirve rezar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gracias vida a tus lindas gracias. Olvido con frecuencia mi mal estar. La vida es una consecuencia ingrata. Pero lo que no mata engorda. Es como una nube de algodón de azúcar que sabe a poco, o a nada.. A veces supera el color al sabor. Genial, no se puede operar mejor. O si no, que se demuestre lo contrario. Lo que se da ya no se quita. Porque obedece al recibo que paga la razón. Es de ley, no caer en el olvido. Vomitando las letras escupes las palabras. En cursiva adecuada aunque parece cursi. Respondiendo con perícia nominal. Seguro que se llega a buen puerto, ortografía. O ser náufrago sobre una mar salada de plata. A veces lo que parece no es lo real. Volviendo al caso no casa. Es importante no importar nada. Responder con mesura a lo justo. Sorprender a la primera de cambio. O que dios me perdone la blasfemia.Cantares. Homenage a Machado y Serrat. Verticales: todo pasa y todo queda. Pero lo nuestro es pasar. Pasar haciendo caminos. Caminante son tus huellas el camino y nada más. Golpe a golpe, verso a verso. Todo es empezar. O a verlas pasar. De orden o por menos. O a cumplir, o a obligar. Perder o ganar, da igual. A menudo se juzga mal la historia. Se siente la pena del alma pasar. Aunque no se la pueda obligar a tomar un camino. Yo soy un punto entre líneas. También soy un ser normal. O algo queda que se le parece. Doy lo que tengo y nada más. O quito la pena al acompañar en la distancia. Quiero explicar mi expresión. Una mirada inerte. Es algo más que facial. Doy aire para respirar. Antes de ver a alguien flaquear. Porque no quiero falsear. Es que no puedo volver a fallar. Romper la baraja y no sacar la navaja. Os brindo la suerte en la adversidad. Las prebendas nos importan. O de lo contrario hay que pagar. Ni de lejos se equipara. Una premisa es una orden. Es como volver a empezar. Soplar un verbo inverso. Talento es volver a probar. Robar es ajeno y tornar a probar. O querer ganar robando. Eso que no te pertenece. Solo, tan solo déjalo pasar. Por dar un espacio al vacío. Aumentar la distancia apropiada. Socavar por un nuevo derrotero. Auyentar los malos espíritus. Repeler la adversidad, y a velas verlas apagar Porque buscar problemas. A sabiendas que conducen a la nada. Sentir es vivir. Amar es sentir. Rabiar es odiar, y echarlo todo a rodar. Hermanos, todos somos hermanos. Aunque lo dispar no se pueda disipar. Con el beneplácito todo es más sencillo. Intensa es la condena que no se ha de pagar. Esperanza se llamaba a la súplica. No se paga nada por nadar. Dando fe, o tomando café. O a sentarse a ver si aparece el sol de madrugada éste nuevo amanecer. Con "h" de humor. A ser gran dilo cuente. Menos cavado que puente. Inmerso en las aguas del mar del mal. No temo dejar de respirar. Obviada la adversidad. Solo nos resta esperar. Caminos sobre la mar. Lapso Nunca perseguí la gloria. Ni dejar en la memoria de los hombres mi canción. Yo amo los mundos sutiles. Ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón. Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar. Bajo el cielo azul, temblar. Súbitamente y quebrarse. Nunca perseguí la gloria. Como se come una coma. A menudo se suele pensar.. Más o menos centrado en ideas. Inverosímiles o descabelladas. No niego cerrar las frases con puntos. Apenas queda tinta para finalizar. Nada como volver al principio. Todo o nada para comenzar. Es la promesa interminable. Soy una llama sin tilde. O una frase sin ton ni son. No soy una obra, soy el telón. Tú sabes opinar sin emoción. Un toma y daca, a discreción. Salvo una salvedad se salva. Hueco, todo resuena con el eco. Un nuevo amanecer despierta tu voz. En el umbral de otra noche. La llama que calienta se apaga. Los peros y los poros crecen. A colación nos brinda comezón. Saca la cabeza de la almohada. Encima de la mesa puede haber vino. La causa vecina se avecina. Con prisa o con tesón. A ciencia cierta o sin razón. Mi causa puede estar perdida. Ignoro la perfídia, no quiero ver. Nunca más a la deriva. O volver a pescar otra mentira. Y si me trago un sapo pido más. Nublado está el día, que feo es. A ratos se me olvida. Dando palos de ciego a tientas. A veces pienso que no soy normal. Me siento socavado al aire. A veces me atañe con creces. Solapo una con otra, y aparece un lapso. Lapso Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás. Se ve la senda que no se ha volver a pisar. Caminante no hay camino. Sino estelas en la mar. Hace algún tiempo en ese lugar. Donde hoy los bosques se cubren de espinos. Se oyó la voz de un poeta gritar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gracias al cielo por apuntar. Os lo debo de ahuyentar. Lo que debo, he de pagar. Porque la deuda se debe acabar. Es ley de vida, algo aguerrido, lo vivido. Al tanto por cuanto, cuatro más. Gargantas sonando en la adversidad. Oprobio seguro, de atar. Las veces que menos por las que más. Parece un cuento chino . Eso que se asemeja a lo que no es. Vuelta al redil, volver a la paz. Es como afilar una sierra dentada. Razón de odio para amar. Supervivencia y nada más. Ostentoso, estentóreo y destacable. A un supuesto devenir en la debacle. Viendo la luz apagarse tras aparecer. En estado sinestésico incurable. Riendo y llorando todo al tiempo. Soñando despierto esperando a la vez. O añorando y volviendo a llorar lo que no se ve. Lapso Murió el poeta lejos del hogar. Le cubre el polvo de un país vecino. Al alejarse le vieron llorar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gimiendo a la noche para envejecer. O dando de alta al amanecer, cada mañana Lo que se tercie se tiene que dar. Porque ahora pinta más que el ayer. Es la ley que impera, empero en la vida. A menudo me recuerdo así. Golpeando con los pies por los suelos. Oteando los caminos hueso a hueso. La linde se acaba, pero no así el camino. Por doquier, por antonomásia. Esperando sin prisa otra vez, otra madrugada. Verano o invierno da igual. Es la marca que dicta la hora. Reloj, tú que riges los tiempos.. Solo tú, puedes decidir cuando es ahora. Oficio por vicio no es de agradecer. Al tanto por cuanto y poco más. Ver, oír, callar, sentir. Es la premisa que debo seguir. Raro de comportar, raro de rareza, pereza. Sibilino o inadecuado saber estar. O conspícuo como inaceptable lapso. Lapso Cuando el jilguero no puede cantar. Cuando el poeta es un peregrino. Cuando de nada nos sirve rezar. Caminante no hay camino. Se hace camino al andar. Gracias vida a tus lindas gracias. Olvido con frecuencia mi mal estar. La vida es una consecuencia ingrata. Pero lo que no mata engorda. Es como una nube de algodón de azúcar que sabe a poco, o a nada.. A veces supera el color al sabor. Genial, no se puede operar mejor. O si no, que se demuestre lo contrario. Lo que se da ya no se quita. Porque obedece al recibo que paga la razón. Es de ley, no caer en el olvido. Vomitando las letras escupes las palabras. En cursiva adecuada aunque parece cursi. Respondiendo con perícia nominal. Seguro que se llega a buen puerto, ortografía. O ser náufrago sobre una mar salada de plata. A veces lo que parece no es lo real. Volviendo al caso no casa. Es importante no importar nada. Responder con mesura a lo justo. Sorprender a la primera de cambio. O que dios me perdone la blasfemia.
Datos del Poema
  • Código: 395851
  • Fecha: 25 de Enero de 2026
  • Categoría: Pensamientos
  • Media: 0
  • Votos: 0
  • Envios: 0
  • Lecturas: 65
  • Valoración:
Datos del Autor
Nombre: Enrique 1968
País: EspañaSexo: Sin Datos
Fecha de alta: 28 de Marzo de 2015
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Comentarios


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1 comentarios. Página 1 de 1
E D C E L I N
E D C E L I N 25 de Enero de 2026

No soy una obra. Soy el telón. A veces lo que parece no es real. Muy bien ENRIQUE. Felicidades por tu gran aporte literaria. En una excelente inspiracion

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