Divago
entre los sueños de mi almohada,
me pierdo
y me sumerjo
en el mundo que construyes a diario
con tu amor y con tus manos,
orbe en que solo somos dos,
pero uno en el amor.
Suspiro
y recuerdo que te he visto en mis sueños,
me despierto
y en realidad no estaba durmiendo.
Estas conmigo día y noche,
tu imagen se ha clavado en mi inconciente
y te refleja noche y día
en mi presente.
Te amo a pasos agigantados,
con el alma y los sentidos
en su máximo nivel.
Te amo como el rojo ama al clavel,
como la luna a su reflejo,
como el sol a su esplendor.
Te amo y si lo niego
dejaría de ser yo.