Como una espina de rosa envenenada,
llevo clavada dentro del corazón;
toda la duda y toda la perfidia,
que fue creando tu maldad y tu traición.
Tú traicionaste un alma que te amaba,
y que soñaba tan sólo con tu amor;
pero Tú nunca supiste valorarla,
y cual veneno causa mucho dolor.
Saca la espina que acaba con mis días,
mi vida nunca jamás feliz será;
como la rosa que no tendrá retoño,
y el otra primavera su flor florecerá.
¿Qué más esperas? si todo ya has logrado.
mi alma triste no se convencerá;
¿Qué más esperas si ya no creo en nadie,
y por la culpa tuya, no volveré a amar.