Contestación de la señora al bardo solitario.
-
¡Oh, mi amor que delicia sería amaros!.
Pues sabéis que por vos estoy ardiendo,
un tormento por la espera estoy viviendo
por entre mis brazos amorosos estrujaros.
Gran placer para mi sería desnudaros
y en mi lecho aromoso os ofreciendo,
mi fulgoroso amor, y el vuestro viendo
rendido entre mis gozos y extenuaros.
De amor y de placer, oh, bardo mío,
venid mi dulce amor, presto a la aurora
do tierno el corazón más se enternece.
Y este mi amor cautivo a vos se ofrece
donoso del placer que en mi atesora
vertido para vos porque os adora.
El poeta
desconocido.
15/11/013