Estoy harta de pensar
de rumiar teorías
y de descifrar fórmulas.
Cansada ya de tanto imaginarme el beso,
el correr de la savia entre los árboles,
de pensar cómo soy
de qué estoy hecha
o por qué y para qué nací.
Hoy renuncio a mis silencios
y a mi pequeña vida
estrecha y enclaustrada,
para sentirlo y vivirlo todo,
como una primavera desatada.
Sentir mi piel despierta a la caricia,
sentir en los demás sus miradas,
vibrar de compasión por los que sufren,
de alegrías ajenas inundada.
Y sin pensar ni esperar nada
arriesgarme a vivir como se debe,
con el alma encendida de amor
y sentimiento
igual que palpitante y viva llamarada.
Quiero felicitarte por tan hermosos versos. La gran verdad, muy concreto e intenso. Mi voto y un saludo de un amigo. Ottooño Tristtezza