Báñate en mi mar muerto de ilusiones,
flotarás junto al resto de mis errores,
cadáveres en descomposición,
una muerte por cada despedida corazón.
Un móvil es nuestro medio,
una comunicación nefasta,
ya me llego a ver absurdo,
dándote ánimos desde lejos,
dándote los ánimos que tú no me diste cuando estaba roto.
Me cuesta ser tu amigo. . .
¿Cómo serlo?
Me pregunto donde y cuando acabará todo esto,
cada buenas noches,
cada buenos días,
cada palabra que se pierde,
besos virtuales,
todo el cariño que nos tenemos,
todo por la borda si no nos vemos,
todo bajo tierra si ya no nos echamos de menos,
pero. . .
ni tú quieres marcharte del todo,
ni yo sé irme sin dejar rastro.
¿A qué jugamos nena?
Aclara esa cabeza loca,
la pena es que sé que acabarás en manos de cualquier idiota,
y yo. . .
y yo. . .
lo mío es caso aparte,
me perderé en besos falsos
que no lograrán pulir al diamante.
Trayectoria maldita,
almas gemelas separadas por el vacío,
decisiones mal tomadas,
destino,
puto destino,
demasiados "demasiados tardes",
acierta tú y vete preciosa por favor,
no me hables más,
déjame que sufra por última vez,
déjame cuidando la nada. . .
déjame cuidar la nada porque nada tengo.