Tiemblo cuando encuentras el justo punto,
cada caricia tuya me transporta a los confines
cada espacio que tu lengua toca dejas marcado,
el aroma de bíceps se confunde entre las sienes
sobre mis gratos gemidos equitas cual amazonas
incrementando el deseo enorme de complacerme,
clamas dejarte llevar a pliegues de las sabanas,
cierro los ojos para suspirar y puedas gozarme.
Suaves manos recorren raudas por mi piel
ansiosas de gozar cada rincón, cada caricia,
la sal que brota de mis poros te sabe a miel,
dando tumbos y retumbos disfruta con delicia
todo mi cuerpo desnudo de esposo dócil y fiel,
nadie como tu me ama con delicadeza y gracia.