Derrota Final
Ella amaba desde mucho al autor de sus latidos
y luchaba cada vez por tener un día el vestido,
pero el vil, cobarde hombre se olvidó de los caminos
que escribió con color sangre en el pecho con cariño.
Ese hombre se marchó con el miedo de un felino
derrotó aquel corazón dejándolo sin destino,
se escapó, no dijo adiós, sin pensar en el peligro
que se apareció en la vida de la chica ahora perdida.
Ya la vida no importaba si no estaba él a su lado
y los sueños que quedaron se esfumaron en el acto,
mientras en todo el pasaje de una mente actualizada
se paseaban de la mano las hermanas mas odiadas.
Allí estaban trabajando en terreno maltratado
la tristeza más dolida y la muerte más ansiada,
dando paso a la agonía, refugiando todas penas,
esperando el tiempo exacto para acabar con la vida.
Jennifer Marie Feliciano Segarra