Uno nunca sabe; pero ocurre a veces
que al mirar las aves, en volar se empeña
y en sus sueños vuela y vuela y vuela y sueña
y en soñar que vuela se le van los meses.
Casi nadie sabe que me perteneces
y que soy tu dueño como tú mi dueña,
y que mientras otro, loco, te desdeña,
porque a todas luces no te lo mereces,
tenlo por seguro que en mi huerto creces
como mi confianza nítida y risueña,
porque soy el único que te merezco,
y que entre nosotros, al pasar los meses,
se abre como rosa, como blanca alheña,
un amor secreto, puro y gigantesco.
Heriberto Bravo Bravo SS.CC
Me ha gustado mucho tu manera de expresar esa nostalgia en tu poesia,este es un monologo que me recuerda muchas cosas que he escrito en honor al mismo sentimiento que tu imprimes alli, tienes mi 10 mi aprobación y mi admiración , felicidades tienes mucho talento, saludos desde Venezuela... Ibrahim D. López