Se orillaron los latidos al borde de un camino.
Se detuvo la secuencia de un relámpago de amor
que se encuentra entre sombras y misterio;
solo dudas y suspiros que se funden
con el fuego de tu rojo corazón
.
¿Acaso no quisiste ver las hojas de tu vida?
Eran verdes, amarillas, eran fuente de verdad.
Encontraste una piedra y golpeaste una puerta;
la madera era dura, no había nada más.
Simplemente tiempo al tiempo,
simplemente hay un camino,
simplemente es tu vida que camina junto a vos.
No escuches los sonidos del silencio:
no se encuentra en una estrella la luz de tu verdad.
Dale fuerza a la hierba que tus pasos ya transitan,
que encuentran un sendero, y verás que hay una flor.
Y el día que ella entienda tus deseos,
será cuando agua y viento te acerquen aún más
a la orilla de tus sueños,
que nadie nunca pudo llegar,
más tu amor por ese arribo,
un horizonte más bien lejano,
comenzó a divisar.
me ha gustado, uno debe siempre tener un camino, y seguramente con perseverancia llegara a su destino.