En el paÃs de fantasÃa la princesa y El prÃncipe estaban invitados al baile real de la reina de fantasÃa Estabas preciosa vestÃas un precioso traje negro largo de cola de noche que dejaba tu espalda al aire, tus rubios y largos cabellos estaban recogidos, cuando la luz se reflejaba en tus cabellos te hacÃan más bella, sobre tu cabeza lucias una corona de diamantes en forma de corazones.
Sobre tu cuello brillaban los rubÃes y zafiros del collar, tus pies lucÃan unos zapatos abiertos, el prÃncipe iba de frac negro y pajarita blanca.
Te entregue un ramo de orquÃdeas salvajes y te di un beso, te cogiste de mi brazo, se extendió una alfombra roja para que pisaras para llegar a la carroza, que estaba esperando en la puerta de nuestro palacio, la carroza estaba tirada por seis corceles blancos como la nieve.
En el palacio real brillabas por tu belleza y las piedras preciosas que lucias.
La reina de fantasÃa nos recibió, comenzó el baile, te cogà por tu cintura para bailar, poco a poco terminamos en el centro del salón bailando, eran perfecto y armoniosos los movimientos que hacÃamos, sin saber como las otras parejas hicieron bailando un circulo entorno a nosotros siguiendo nuestro ritmo.
Una vez finalizado el baile todas las parejas nos rindieron homenaje con un gran y largo aplauso haciéndonos un pasillo que terminaba frente a la reina de fantasÃa, esta nos invito a su mesa a cenar, cosa que fue un gran honor.
Después del baile real y la cena con la reina de fantasÃa, se retiraron a descansar a sus aposentos pues estaban muy cansados.
A la mañana siguiente el prÃncipe se levanto temprano y fue a la cocina, para preparar a su princesa un desayuno especial, pues estaba muy feliz de tanto que la querÃa.
El desayuno era una taza de café caliente, con fresas bañadas en chocolate y nata. Acompañado de un ramo de rosas frescas.
Al entrar en la habitación la princesa se despertó con una gran sonrisa que le dedico al prÃncipe, el soltó la bandeja con el desayuno se acerco a la princesa, la abrazo y le dio un hermoso beso ella le respondió con otro hermoso beso.
Desayunaron haciéndose muchos mimitos los dos.
Después se fueron a despedir del la reina de fantasÃa y partieron hacia su palacio en fantasÃa.