Tu mirada me hipnotiza,
tu voz me seduce,
tus manos me llaman
y en tus ojos veo que me amas.
En tus ojos veo el amor,
en tu boca el calor,
pero si un día me dices que
ya no me quieres
creo que moriré de dolor.
Tu sonrisa me derrite,
tu olor me llama,
tu boca me inspira
y su sabor me embriaga.
Esa mirada dulce que tienes
me endulza el corazón,
me ilumina la sonrisa y
me borra el dolor que
alguna vez sufrí por no
tenerte aquí.
Te quiero y te adoro pero
cuando no te veo
en mis sueños te añoro: pero
aunque no te vea, en mi
corazón y mente estarás
siempre presente.