Cuando más me agobiaba la distancia
tu llegada es una hermosa sorpresa;
nuevamente la tengo a mi princesa
endulzando mi vida con su presencia.
Abrazándome me dejas que te bese,
amor en tu amante abrazo es seguro,
dame la mano caminemos sin apuro,
con tu amor el cielo no se oscurece.
Tú eres igual que la luz de las auroras,
contigo me despiertan las aves canoras,
coreando canciones cuando amanece,
también eres la canción a todas horas,
la realidad en mí corazón atesoras.
Soy feliz, pues tu amor me pertenece.
Autor: Alcibíades Noceda Medina