Espejo de agua de dulces reflejos
donde nacen siempre todos mis bosquejos.
Lo saben los llanos, lo canta el viento
lo dicen las flores,ropajes de invierno.
El frío que habita en todo mis huesos
es melancolía hecha de recuerdos,
oscuros y claros viejos y modernos
y es mi poesía un cántico de helechos.
Se mueven sus ramas, cantando en el tiempo
predicen lugares que solo son sueños,
y abrazos y besos que sí existieron
pero que enterraste con todo secreto.
La mar trae calma, ausencia y silencio
caminas a pasos que no tienen dueño,
más sabes de lucha, de verdes enebros
levantas las frente y cantas de nuevo.
Las nubes conocen cual es tú secreto
se cimbran coquetas, cual si fueran dueto
y siguen tus pasos por tierras resecas
que fértil se abren si dejas tus pecas.