El viento golpea la ventana,
las cortinas se ondulan, son negras;
Negro color terciopelo delirante,
tu cabello era así, era bello.
El cielo lleno de astros esta estrellado,
centellan luceros, estrellas lejanas,
contemplo las nubes andantes;
Tú has andado tanto que estas lejana.
A nada he visto igual desde tu partida,
el horizonte esta frágil y empañado
mientras que la alegría no ha vuelto todavía.
Contigo volaron mis mariposas primaverales,
me poblé de color ocre, de otoño;
El otoño es el nido que tengo en el pecho,
hojas muertas son parte de mi tiempo.
Tu nombre es ahora la palabra melancolía
como he de lograr olvidarla
si cargo con ella día a día.
Las arenas no detienen al mar,
ni los arboles al duro viento;
Me ovillo aquí cerca de la ventana
contemplado la luna pasar.
Solo puedo me queda dejar los versos de amor en vano
y volver a ver la primavera que he estado esperando;
Esa primavera que me ha olvidado tantos años.