Mientras tú me besas, sueño en tu cielo,
de cada beso despierto del sueño
y entonces dejo de ser virtual dueño
y vuelvo a crecer en un nuevo anhelo.
En tu presencia soy dueño del mundo,
observo la vida desde la cumbre.
Todo es luz hasta sin que el sol alumbre,
eres dueña de mi amor errabundo.
Albor es el brillo de tu mirada,
tu sonrisa es mi pequeña victoria,
ver me eleva tan cerca de la gloria.
Estando juntos en la madrugada
verte feliz es mi alegría también,
en tu éxtasis diarios, vivo en el edén.
Autor: Alcibíades Noceda Medina
(Copyright © 2012 - Todos los derechos reservados.)
Que maravilloso amigo,con que agilidad impulsas tus notas de amor...cada verso es un sentir....cada poema es tan tuyo....Eres un poeta perdidamente enamorado,lo felicito!!!mis abrazos,Sol