Siempre habrá interrogante que no logro esclarecer.
Hasta en mi hay un extraño mundo sin dilucidar,
estoy inmerso en ella seguramente no debo claudicar.
hasta que consiga desentrañar la sombra de mi padecer.
Siento en mis caminos diversos y dispersos a la vez.
Los ante pasado de mi sangre se suelta por la noche
por la senda de mi mente, van susurrándome reproche,
que no logro deducir los murmullos, alborotos y avidez.
Digo… ¿que razón me impulsa encontrar explicación?
y repito, en que manera puedo dilucidar este secreto
de los mortales, que vagan sin limitaciones ni respeto.
La mortal carne cansada claudica ya sin afán o pretensión,
de establecerse en esa vieja historia que ello clamorean,
escribo lo que siento, pero nunca podré lo que ello desean.