Son las lenguas
las que matan,
la esencia de una vida,
y cuan ponzoña maligna
derraman el néctar
haciendo que muchos
lo beban, y empaticen
con su maldad.
Son los chismes
los que tejen como arañas,
haciendo de su victima…
todo un manjar.
Como hienas… se juntan
en grupitos,
destasando al enemigo
y soltando carcajadas,
haciendo alarde de su triunfo,
rumiando la resaca
y volviendo la avaricia,
para horas mas tarde
tener algo que carcomer.
Se confabulan en sus maldades,
haciendo que la inocencia
sangre sin parar,
y cuan si fuesen hienas jadeantes,
la sangre empiezan a lamer.
por qué son seres pobres
que su espíritu
se les quedo muy atrás,
y ahora ese hueco
quieren llenarlo con lo material,
y cual si fuesen hienas,
la desgracia de los otros…
es lo que las hace gozar.
Cierto todo lo que expresa en su poesía. Lenguas venenosas pueden querer destruir una vida, la felicidad, la alegría, pero amigo, recuerde que si estamos con Dios y vivimos para El, nadie puede ni con su lengua viperina, hacer algún daño. Nuestro modo de actuar y vivir, nos libra de caer en las garras de tales hienas. Su primer diez con afecto. Ivette Rosario.