De vibrantes y ardientes anhelos,
mi alma ingenua fué toda colmada,
!de mi Luchy, primer gran amor!
que quedó en mi vida impregnada.
Casi niño, muy tierno y sensible;
linda edad, la que nunca se olvida,
como fuego de un sol calcinante,
el amor se adueñó de mi vida.
Era bella, capciosa y divina,
ya brotaba su cuerpo armonioso,
tentadora, sensualmente erguida,
pensamientos surgían lujuriosos.
Diseñadas sus curvas perfectas,
con esmero por nuestro Creador,
cautivado yo fuí ese tiempo,
por la magia de aquel esplendor.
!Oh, la calle de nuestros suspiros!
escenario de Idilio y de amor,
calle "B" la que vivo en mis sueños,
fuiste manto de nuestra pasión.
Autor: Victor Arias (31,enero,2010)
VICTOR que gusto leerte espero que estes bien d salud recibe saludos i un abrazo estare pronto por alla a i qye viva la poesia....