Rosas... celestes... eternos...
siempre se vistió de sueños,
como disfraz de esperanza
ante la vida y sus retos.
Tuvo el descaro de darle
colorido a sus recuerdos,
y atenuando su tristeza
se reconcilió con ellos.
Desvaneció sus arrugas
con maquillaje de versos
y su rostro fue poema
de esperanzas y tropiezos.
Rechazó con esa fuerza
que es emblema del deseo,
formar parte de esa ausencia
de pasión... del que está muerto.
Para sentir que sentía,
mas de lo que sentía,
y creer que ya vivía
lo que soñó viviría.
Y loco o no, evitó,
con sus encajes de sueños,
ser escarnio de la vida
y refugio del infierno!
Almaviva
Si poeta a veces eso es bueno, reconciliarce con los recuerdos y revestirlo de nuevos sueños....hermosa poesia...te felicito y ya hoy poeta escribiste un monton de poesia juntas..me das trabajo hheeeeeeeeee, te sigo leyendo.... saludo sincero... Grey B.