Mi Maris'
Qué dulce es la vida, muñequita, a tu lado
pues tus sonrisas recargan mi alma de alegría.
Miradas de ojitos claros me dejan pasmado,
fácil saber que por ti, hija, todo en la vida daría.
Y no es sacrificio, mi corazón solo sabe quererte;
me llenas de orgullo y el más feliz de los seres.
Y no deseo tus travesuras y dichos perderme,
son parte de la vida y lo que dice quién eres.
Ya sé que para mí tú eres el sol y la luna,
el tesoro más grande de mi vida.
Que con brillo iluminas cuando está oscura,
una palabra tuya cura cualquier herida.
No pienso en otra cosa que por ti se me ocurra,
más que ser tu mejor ejemplo
y que por mí seas la más consentida.
© LGabrielGross
Mi corazón solo sabe quererte / una palabra tuya cura cualquier herida / grandes sentimientos en unos excelentes versos muy bien