Otra noche de miércoles, comenzaba a llover otra vez, todo era igual a como fué ayer hasta que entraste tú y la mirada me robaste dejando el alma sin aire. Y fué aquella primera vez suficiente para saber que eras tú aquella mágica doncella que daría luz a mis poemas y que se haría dueña de hasta el último rincón del corazón. Esa rara especie en extinción a los que algunos llaman amor, llegó por esos días a mi vida, entre lluvia, miércoles y melancolía. Y aún me hace hueco por estas fechas porque mientras más lo pienso, más me duele cada día, que hoy no sea miércoles, que no llueva y que tu ya no seas mía. Autor : Martin Lunary