NO CIERRES TUS OJOS…
No vayas a cerrar tus ojos,
que la tarde es bella y la noche clara.
Deja que tu silencio, al fin, venza
el pudor que en tu conciencia se instalara.
No vayas a creer que miento
cuando digo que tus manos,
recorriendo el vestido de mi piel,
son un espasmo de pasión ardiente
que me obliga, vibrando, a sucumbir a él.
No te vayas a resistir
a esa ola de dulce amor
que tu pecho deja salir;
como un mar rabioso que rompe,
implacable, contra el marfil.
No, no quiero que cierres tus ojos;
deja tu alma en pausa, dispuesta a sentir.
Que tu mirada busque la mía
y en un remolino de sábanas blancas,
tú y yo, volvamos a existir.