(nueva versión)
NO PUEDO no amarte. Grabada en mi corazón
a fuego con él que lates
en mi sangre herida fluyes,
y expandes tu viva imagen.
NO PUEDO no escucharte;
ni en bullicios de tráfico,
que en hora punta me rugen;
ni en el invicto silencio,
con que la noche me abate.
NO PUEDO no recordarte;
ni arrancando frías hojas
de un calendario raído;
ni aun llenando nuestras fotos
un cajón enmohecido.
NO PUEDO no esperarte;
ni en las mañanas del verano,
de pie ante tu piélago infinito,
anclado en las aguas
de mi nerítico destino;
ni en las tardes del otoño,
sentado en un banco del parque vacío,
aislado en un mar dorado,
de tu cielo caído.