Cuando llegará el día en el que pueda abrazarte,
y tener tu cuerpo tan cerca del mío,
al grado de no poder distinguir
el latido de mi corazón errante.
Aún no llegas a mi vida
y hace tanto tiempo que comencé a amarte.
Te busco en cada estrella
que ilumina la noche
y respiro tu aroma en cada flor
que al nuevo día su belleza comparte.
Pongo en ti mi confianza
y me entrego plenamente a esta vida.
Rogando al cielo no se demore
en enviarme compañía.
Tantas cosas tengo que decirte,
que enlistarlas yo no podría.
Crece en mi corazón un deseo
el cual madura día con día.
Corre tu esencia por mi sangre,
pasa por mi corazón y por mi mente
y en cada lugar, esta anida.
Difícil me resultaría apartarte de mi,
pues al hacerlo,
junto contigo mi vida iría.
Donde te encuentras ángel mío,
ven a mi vida a iluminarme
tanto tiempo te he esperado,
ansío pronto poder abrazarte.