Porque me hiciste el amor
con la pureza de ninfa eterna,
con los dedos del alma
asomados a mis tierras,
ojos de diamantes en mi rostro
alucinan pasajes de tus geografias,
un murmullo preciso y el otro
refugio húmedo de tantas travesías,
porque me hiciste el amor
hace apenas unos instantes,
lo sentí tan mío
que no asemejó a lo de antes,
mujer de mi vida!
que esperarte he decidido...
para llenar caricias
reemplazando a las heridas.
Y he de plasmarte pura y altiva
en ese lugar donde viven
los paseantes,
gnomos que llegan a decirte
que mi vida...
necesita tu amor...
y en su entorno, a la amante.