Reconozco que te admiro
y alla donde tu vas Ebro
corren prestos mis sentidos.
Para caminar tu orilla
me olvido hasta de mi vida
y lo que eran penas trocas,
en paz sino en alegria.
Que anchuroso recorrido
desde que naces humilde
hasta que altivo y sinuoso,
contra la mar te derribas.
Alla en tus frondas yo escribo,
camino en tu compañía
y siempre arrojo un poema,
por si llegara algun dia,
lleno de amor hasta su vista.
Que entienda lo que me inspiras
quien viera mi poesia,
que entre tus aguas cautiva
esta mi alma, mi amor, mi vida.