Cada fin de año recuperamos el aliento,
deseamos dar marcha atrás
y decirle a quien herimos. . . . lo siento.
insistimos que otro año mejor vendrá,
y que este proximo año. . . .
ya Dios nos ayudará!
pero que hacemos para no errar más?
con que limpiamos el pasado
que nos dejó marcados?
no podemos evitarlo. . . . eso ya no puedes remediarlo.
como águila renovamos nuestro interior,
aunque las plumas nuevas,
las garras y el pico,no esten en el exterior.
queremos una nueva vida, toda ilusión,
esperanza y felicidad compartida. . .
hagamos realidad nuestros sueños,
e intentemos ser más conscientes y más buenos.
dime, si le diste tu abrigo hoy a un mendigo?. .
o si le proporcionaste un abrazo fraterno
a un dolido. . . .
o quizás compartiste hoy tu mesa,
con ese pobre niño . . . .
que en su hambre muere de tristeza!!
empecemos por nuestra propia casa. .
que es nuestro interior. .nuestra alma pura.
que de tanto sufrimiento se quiebra por dentro.
dediquemosle un poquito de nuestro tiempo.
y demosle la savia de amor que es su sustento.
perdonemos lo no perdonable. . .
eso es mucho pedir. . pero no es inalcanzable!!