Como hierro encandecente, que quema las entrañas; asi recorre la desilusion mi triste y destrozada alma. Mi corazon entristecido y ahogado por el desamor. Eleva un gelido gemido al cielo, miestras se consume en el dolor. De mis ojos surguieron lagrimas, de mi boca, muchas preguntas. De mi corazon comenzo a brotar sangre, muestra de mi amargura y desesperacion. Este corazon vacio sigue unido a ti, con un hilo infinito que nunca entendere; con un camino oscuro que no atravesare, con un amanecer tenue,que yo nunca voy a ver. Lloro mi alma, Sangro mi corazon, Pero hoy no ansio un si, tampoco me conformo con un tal vez. Hoy no busco el como, tampoco el cuando, ni el por que. Solo encontrare respuestas que nunca entendere.
Amiga Zalomé: Me complace leer de ti, pero estás triste. Sabes que de la tristeza se apiada la musa y es cuando mejores poesías nacen? Tu diez número dos y un abrazo de Año Nuevo. Ivette Rosario.