EL RÍO
Entre las montañas baja el río
el fértil valle su riego agradece
y abrazando su bravura decrece,
su torrente caudaloso y bravío.
Entre juncos y cañas pierde brío,
en la verde alameda se oscurece
y sus sombras lo cubren y adormece,
recibiendo caricias de rocío.
Por tierras de solanas y de umbrías
sus agua bañan huertas asoladas.
que agradece el sufrido campesino.
Serpenteando por vastas geografías,
sus lenguas, de cuchillos y de espadas,
va, a morir, en el mar de su destino.
Carmen Pacheco Sánchez 2-9-2009
buen tema me gusto tienes un diez,felicitaciones reina, primera vez que te leo adelante sigue con tus aportes al maravilloso pero dificil mundo de la poesia, un abrazo de corazòn desde cartagena- colombia con mucho amor.