Cuánto dulce aparente amor
en aquel génesis nuestro,
punta clavada en el centro
de tu pobre amante cantor.
Humo cual se desvaneció
antes de verlo siquiera
fue aquella pasión de sera
cual desleída perecpereció.
Este amor que me mentiste
con tu dulce actuar finfingido
me dejó mal, afligido,
pues mi corazón rompiste.
Lamentos solo dejaste
en el alma de este bardo
cuando encajaste tu dardo
y de amor me envenenaste.
Yazco hoy sin luz ni candor
y en mi lecho, moribundo,
deshecho e iracundo
por de tu rastro el hedor.
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Cuento ya esta historia
hecha hoy triste poema
en el que tu nombre es lema,
lamentable, vil, sin gloria,
y la esencia de esta historia.
~♤~
JOSELÍN ESTRADA PAUMIER