Anoche soñé contigo. ¡Qué noche tan primitiva!
Y es que soñé yo contigo y nació mi expectativa!
Porque viéndote en mis sueños y bebiendo tu sonrisa, la madrugada era nuestra, porque fue tuya y fue mía.
Y sé que tú me soñaste cuándo a mi lado dormías en mi sueño delirante noche perfecta; infinita.
Mi rostro acariciaste; tu cuerpo se arrimó al mío y me tomaste las manos y escapé hacia el infinito.
Anoche soñé contigo y tú soñaste conmigo. Madrugada impredecible dónde tú y yo nos fundimos, cómo el acero al fuego, como la rosa al rocío, cómo la nube a la lluvia, cómo pájaro a su nido.
Y no hubo despertar ni un amanecer sombrío, ni desayuno en la mesa, ni tu beso al despedirnos, porque aún estamos soñando aunque el tiempo huela a hastío, a cientos de años distantes...
Porque seguimos soñando tú conmigo y yo, contigo.
Ivette Rosario
Ivette Hernández Más
Qué sueño tan real wow, muy bien plasmado eh, con excelente hilo poético ajuaaaa