Besar tu boca, mi flor, muy dulcemente,
sería mi amor surgente y tan intenso
que las delicias del placer puro e inmenso
fluirían de mi ser copiosamente.
Volaría mi amor hasta tu continente
para donarte mi pasión que va en ascenso
y en nuestros seres, de amor habría consenso
al sensual deseo, que en nos nos fluye ardiente.
Ya siento Blanca flor tu piel suave y morena
como la dulce miel de tu alma delirosa,
al delicado roce pasional y sensitivo.
Junto al lago do riela la luz clara y serena
de la luna redonda, que nos mira preciosa,
y me dona amorosa el amor que en ti vivo.
El poeta
desconocido.
4/10/013