Sabrás que te he querido cuando rías,
tu risa en mi alma es como lumbre.
Amo el eco del mar que dice tu nombre,
al oscurecer, de mi amor tú sabrías.
Son más veloces tus pasos que los míos
a pesar, te espero en la montaña,
sabrás que te quiero cada mañana,
te necesito como el mar a los ríos.
Por no fallarte estoy dolorido;
cuando tiemblen tus labios al besar
sabrás que yo he deseado. Confesar
este amor mío siempre he querido.
Confíes en mí, si tu barca encalla
también, si el odio te gana batalla.
Autor: Alcibíades Noceda Medina