En el llanto del oscuro sueño
Construyo el mundo de mi tristeza
Debastando campos de rosas, viendo sufrir el silencio.
No hay flores en mi jardín.
Andando hacia el puente abandonado,
Me persigue la melancolia del crepusculo
Envuelto en naturaleza desgarrada,
Puro anhelo desgastado
Veo el lago manchado de sangre
Los cisnes comparten la noche
Y su canto fluye lentamente,
En mi pensamiento retumban los lagos.
Gritos interminables de horror,
En el agua veo el resplandor de la luna
Comprendiendo al frio y degustando la perdición,
Abrumando el viento helado del norte.
El puente ya no abarca la belleza extrema
Y consigue eclipsarse por el molino,
Lentamente, goteando el tiempo
Y perdiendo la esperanza.
Sus aspas giran lentamente, con un ultimo suspiro
Se rompen precisas en triangulos deshechos.
No quedan los puros lagos
Ni los bosques que aquella noche sirvieron de lecho.