Mis labios sólo pronuncian lo que mi corazón le impone. Cuánto sentir sigo viviendo al no poder ser por ti estimada. Llenas mi existencia de ilusión. Te doy a cambio mi amor íntegro y sin condiciones, igual te entrego mis agasajos. Quisiera arrancar de mi pecho mi sufrido y dolido corazón, para que lo miraras de cerca y probaras suavizar su dolor. Déjate querer, y no me apartes. Esto brotó para no olvidarse, y no se podrá cesar ni negar. Ni aun el viento lo arrastrará jamás. Tus ojos son relucientes luceros, y tus labios, volcanes que arden. Cuando me besas curas mis penas y cesan para siempre todos mis temores. Vida mía, si me quisieras como yo, te pasarías los día pensando en mí; y cada noches yacerías conmigo. Pero sin tu amor, qué importa la vida. He de idolatraste mientras vivas, hasta después de mi muerte. Porque te quiere mi alma y tú sabes que el alma nunca muere. ¿Por qué te deseo con tantas ansias cuando no soy correspondida? Te suplico que no me desaires más. Como yo te he amado, nadie te amará.
Pensaria todo el tiempo en mi...
bueno poeta dale chance que tambien piense en el trabajo y la vida.... jajajaaaaa.... no sea tan exigente... muy graciosa tu poesia.. venga poeta nada de dolor... un abrazoteeeeeeee Grey..
invitado-ivette rosario23 de Octubre de 2007
Querida amiga:
Ofrecemos todo aunque no sepan valorarnos. Somos así sin remedio, pero que bonito es saber amar.
Diez a tu poema y un fuerte abrazo.
Ivette Rosario. :risa_color:
Pensaria todo el tiempo en mi... bueno poeta dale chance que tambien piense en el trabajo y la vida.... jajajaaaaa.... no sea tan exigente... muy graciosa tu poesia.. venga poeta nada de dolor... un abrazoteeeeeeee Grey..