El maldito reloj de la pared
en su angustioso pèndulo decía
que nada calmaría ya esta sed,
que viviría eterna esta agonía...
Su maldito tic tac me estremecía,
en el alma sentía la tristeza
del constante fluir de los minutos.
Y el maldito reloj, antigua pieza
mantenía el dolor de mi alma enjuto...
Y seguir soportando el devarío,
lanzando el corazón a la aventura,
anhelando ese Amor que siento mío
con fiebre de distancia en la andadura...
Y se escucha el tic tac de ese viejo reloj,
del reloj ya cansado de mi abuela.
Y maldigo este tiempo, porque yo
sè que en este dolor, ya nada me consuela...
Y en que atora?, amiga, corre al amor, no esperes ni te dañes, eh? ME ENCANTÓ AMIGA... Muchos besitos Solecito!