Un día estaba pensando por qué los chinos tienen los ojos rasgados, tú sabes, como estiraditos hacia atrás, chiquitos, chiquitos. Lo primero que se me ocurrió es que se asomaban de un lado del mundo, ¡A ver qué había!, y después se asomaban del otro lado, ¡a ver si lo que vieron era igual del otro lado! Y así, después de tanto asomarse de un lado y del otro, se les olvidó ver hacia enfrente. Hasta que a un chinito se le ocurrió, en vez de asomarse, viajar al otro lado del mundo y pudo conocer América y desde aquí vio cómo se asomaba un chinito y ¡zaz! se le ponía el ojo rasgado y del otro lado se asomó otro chinito y ¡zaz! se le rasgaba el ojo del otro lado y para que no se les hicieran los ojos chiquitos les sugirió mejor visitarlos por internet y creo que es el motivo por el que los chinitos tienen cada día los ojos más grandes. Solo espero que un día ¡no nos vayamos a quedar sin chinitos!...
Valerio...