En cada noche que la hambruna Consume tu cuerpo En mis ojos. Alberga una locura Con sueños y secretos Que transita por el universo Cambiando del color negro Al blanco. Quiero erizar tu piel en cicatrices A memorizar tus labios En la transcripción de mis dedos. Juntar nuestros mundos En un océano que nace Alrededor de nuestros ojos. Quiero ponerle tu nombre A todas las estrellas Que iluminan mi camino En la estela del cristal. Quiero ser parte de tu pensamiento Y alejarte de los grises En tiempos de carnavales. Inhalar tu fantasía Por los arcenes de tus pechos Cruzar la frontera prohibida Y enmendar tu inocencia perdida, Alojar mis secretos. En los viajes de solo ida Y respirar de tus ojos Cuando en los poros de mi piel Tu seas ese pequeño arroyo Que consuela mis heridas En los malos ratos Y me convenzas entre risas Que tu eres parte de mis sueños. Quiero quedarme cerca de tu oido Acaparar la niebla Que se disuelve en las hojas Que siguen blancas Esperando un ramo de caricias Dibujadas en preciosas palabras. Quiero estar en tu huida Remolcar tus abrazos A la aventura de mi locura Y regalarte al despertar del día Miel de abejas Tortas de cazabe. Quiero ser viejo En un amanecer perfecto Introducirme en la pensión de tu cuerpo E ignorar cuanto tiempo Nos pueda quedar. Enbellecerte ante el espejo Y no dejarte caer ante el abismo Quererte y amarte Desatando toda mi parte y media de vida Tras las huellas de tus zapatos. Quiero llenar tu hueco En los cambios lentos del mundo Ir descalzo por encima de tu ombligo Y escuchar el temblor De tu corazón. Escucharte al quejarte Por llevar esa niña dentro Que quiere jugar Al juego de la pasión Y fumar entre sonrisas Cuando al caer la nostalgia Llene tus heridas de besos. TE QUIERO Y CADA DIA ES ALGO MAS INTENSO Y MENOS FUGAZ.